viernes, 8 de mayo de 2020

Zuheros

Esta vez, desde Archeology World hemos decidido irnos hasta tierras andaluzas para acercaros a un fascinante pueblo. Se trata de Zuheros, un municipio de la provincia de Córdoba que tiene una extensión de 42,31 km² y poco más de 650 habitantes. Este pueblo es uno de los más bonitos del mundo y esto no es algo que nos inventemos nosotros. Este título le fue otorgado en el año 2006 en la reunión anual de la Federación Internacional de los Pueblos más bonitos del Mundo. Pero mejor descubramos por qué se le otorgó esta categoría.








Zuheros destaca por tener serpenteantes y estrechas calles con casas pintadas de un blanco inmaculado además de poseer un magnífico Castillo-palacio edificado sobre una gran estructura rocosa.

El topónimo de Zuheros proviene de una palabra árabe Sajra y su diminutivo Sujaira que significa roca o peñasco derivando al castellano en Zuheros.

La primera referencia se la debemos a Ibn Hayyan de Córdoba que en su al-Muqtabis V (crónica del califa 'Abdarrahman III an-Nasir entre 912 y 942) donde se narran los enfrentamientos del emir de Córdoba contra los rebeldes muladíes, se nombra a una Sujaira banu Himsi que podría identificarse con Zuheros aunque no sea del todo fiable.

Ahora sí, la primera referencia escrita a este pueblo se remonta a la Edad Media en la Primera Crónica General, elaborada por el rey Alfonso X, aludiendo a las conquistas de su padre, Fernando III el Santo de 1240-41.

Se cree que esta conquista no fue ganada por la fuerza de las armas sino, por medio de un pacto, en el que se pasó a una jurisdicción señorial donde se siguieron respetando la vida y las propiedades de los habitantes musulmanes, permitiéndoles mantener su religión y su administración de justicia. 

Fernando III lo dona a su esposa Juana de Ponthieu que lo entregará en 1252 para su defensa a la Orden de Calatrava (orden militar y religiosa fundada en el Reino de Castilla en el 1158 para proteger la villa de Calatrava).

Alfonso X revoca la decisión de su padre y entrega Zuheros a su hijo Don Juan.
Después el señorío de Zuheros pasa de unas manos a otras hasta que en 1454 recae en Alonso Fernández de Córdoba y Solier, el IV señor de Zuheros y el primero que residió y murió en la fortaleza.

El Castillo de Zuheros y las murallas de la villa son un buen ejemplo de fortificación bajomedieval cristiana encuadrada entre mediados del siglo XIII y mediados del XIV.

Ramírez de Arellano (escritor cordobés) lo describe poéticamente como "el nido de un búho) al estar encaramado a un enorme peñón.

Este Castillo-palacio presenta dos zonas muy bien diferenciadas:
_Una situada al Este, formada por la Torre, tal vez de época árabe con remodelaciones en tiempos de Fernando III. Fabricado en mampostería con refuerzo de cantería en las esquinas. La puerta de hierro se encontraba en altura como medida defensiva. La torre del homenaje es rectangular, originalmente de dos plantas y coronada por almenas bajas.
_Otra situada al Oeste, formada por el palacio construido en el siglo XVI en estilo renacentista fabricado en sillares de piedra caliza. Aún conserva el hueco donde iría colocada una escalera de caracol que daba acceso a un pequeño sótano y dos plantas más. La última planta estaría coronada por un gran mirador cubierto sobre una gran terraza. También se conservan varios ventanales de gran tamaño que debieron aportar una luminosidad increíble. Pero algunas ideas de esta estructura son especulaciones porque en el siglo XVIII es utilizado como cantera para obtención de materiales constructivos para otras edificaciones, destruyéndose gran parte del castillo.

A pesar del estado de este Castillo-palacio desde Archeology World creemos que sigue siendo maravilloso ver como esta estructura emerge, en perfecta sintonía de la roca, creando una bella fusión armónica que no podréis dejar de observar.

El pueblo de Zuheros ha sido inspiración de numerosos poetas como para Antonio Machado que dejó escrito en versos de romance:
"Hay un águila gigante
verdosa, negra y dorada,
siempre las alas abiertas.
Es de piedra y no se cansa".


Abandonamos el luminoso Zuheros y nos adentraremos en un lugar oscuro y sombrío, en la Cueva de los Murciélagos. Se encuentra a 4 kilómetros del pueblo y ¿a qué no sabéis por qué se le llama la Cueva de los Murciélagos?. Jajaja ¡Qué listos!. Cierto, está llena de murciélagos.

Esta cueva es conocida a nivel Internacional por las aportaciones en la investigación del Neolítico andaluz.
Conocida desde la antigüedad por los vecinos que se adentraban en ella a recoger murcielaguina (estiércol de los murciélagos) o buscar supuestos tesoros.

En 1868 el arqueólogo Manuel de Góngora y Martínez realiza una exploración que recoge en un libro "Antigüedades Prehistóricas de Andalucía" donde habla de su gran capacidad, la bóveda cubierta de estalactitas y estalagmitas y la gran cantidad de excrementos de murciélago.

En 1938 se da a conocer en la prensa el hallazgo, en una sala al final de la cueva, de un esqueleto humano junto a vasijas prehistóricas, posible ajuar funerario. El individuo era un varón, tumbado y con las piernas flexionadas con el cráneo fracturado desde la órbita hasta el frontal, indicio de una muerte violenta.

En 1962 se realiza la primera excavación científica, codirigida por Ana Quadra-Salcedo y Ana Mª. Vicent. Se encontraron con una zona removida por las continuas extracciones de murcielaguina. El material arqueológico comprendía laminitas de sílex, cerámicas decoradas, fragmentos de huesos y objetos de adorno, pero lo más llamativo fueron los granos de trigo y las bellotas chamuscadas.

La cueva está dividida en tres zonas: vestíbulo, zona religiosa o de santuario y una zona de enterramientos.

La primera ocupación de produce hace más de 35.000 años, durante el Paleolítico Medio protagonizada por el Hombre de Neandertal y su industria lítica denominada Musteriense. Ocuparon esta cueva de forma esporádica y estacionalmente. Se han recuperado grandes cantidades de restos de talla de sílex o pedernal. 

La cueva fue utilizada alternativamente por humanos y animales como el oso, ya que se encontró un neonato de esta especie.

El siguiente periodo cultural representado es el Paleolítico Superior entre el 30.000 y el 9.000 a.C.. Se encontraron restos de gasterópodos terrestres y de fauna, algún rascador y restos de talla.

El Neolítico es el periodo más ampliamente documentado con el hallazgo de cerámica decorada, punzones, colgantes y brazaletes de piedra y concha. Además de restos óseos y enterramientos. 

De la Edad de los Metales también se encontraron restos como platos de borde engrosado o un fragmento de pulsera de oro.

Por último, de la ocupación romana se encontraron fragmentos de vajilla cerámica (terra sigillata), lucernas (antiguas lámparas romanas), alfileres de hueso, pulseras y anillos de bronce y cuentas de collar entre otros objetos.

En cuanto a las manifestaciones pictóricas que están representadas en sus paredes nos encontramos puntuaciones y trazos de color rojo además de otros trazos con formas ovaladas en color negro. El "Corredor de las pinturas" es un pasillo de 17 metros que en su pared izquierda representan cabras hispánicas en distintos tamaños y posiciones en color negro. 

Las representaciones rupestres son de tipo Esquemático. Este arte suele darse en abrigos rocosos de poca profundidad o al aire libre pero no en cuevas de gran recorrido como es en este caso. 
La mayoría de los motivos se hicieron en color negro con un trozo de carbón directamente sobre la pared.

Si os ha surgido al interés por visitar esta majestuosa cueva debéis saber que se puede visitar. Desde Archeology World recomendamos hacer reserva previa ya que al ser una visita guiada hay un límite de 30 personas. Y si la visita la realizáis en época estival se recomienda llevar calzado con agarre y ropa de abrigo. Así que, si os atrevéis a entrar en ella recordar comentarnos vuestra experiencia.

Texto: Violeta Lopez
Fotografías: Jiaaguero


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